¿Quién fue San Francisco de Asís?
Asís es un pequeño pueblo en el norte de Italia; allí nació Francisco, en 1182.
Su papá era comerciante y quería que su hijo se dedicara a lo mismo, pero Francisco prefería entretenerse y disfrutar del mundo. Fue un niño alegre, de muchos amigos, de trato amable, de profunda religiosidad y pureza.
Ya joven, escuchó la voz de Dios en su corazón, sintió que El lo llamaba y lo invitaba a un juego más grande, que duraría para toda la vida.
Francisco no se echó para atrás, decidió regalar todas sus cosas y ser pobre, poniendo toda su esperanza en Dios.
Ahora es conocido por su amor a la naturaleza, a los hombres y por la sencillez y humildad con que quería y ayudaba a todos.
Tenía una especial comunicación con los animales y era muy querido por los niños. Siempre tenía mensajes de paz y una sonrisa para quienes lo rodeaban.
Francisco fue el primero que armó un pesebre para Navidad, tradición que hasta hoy se mantiene.
Viendo su ejemplo muchos quisieron seguirlo y así nació la orden religiosa de los Franciscanos.
A los 45 años se enfermó y murió un día 4 de octubre, dejando un último mensaje: Permanezcan firmes en el amor de Dios y en El perseveren. ¡Bienaventurados aquellos que perseveran en la obra comenzada! En esta fecha, cada año, Golondrinas y Lobatos recordamos a nuestro patrono.
¿Por qué San Francisco es nuestro Modelo?
Hay muchas buenas razones para que San Francisco sea nuestro Modelo, veamos algunas de ellas:
Por ser buen amigo
San Francisco fue un niño igual que las Golondrinas, inquieto y travieso, a veces se portó bien y otras mal, pero siempre fue un buen amigo, tanto, que se esforzó incluso por ser amistoso con aquellas personas que no conocía, con los más pobres y los enfermos.
Cuando escuchó que Jesús le hablaba y lo llamaba a una tarea difícil, tuvo dudas, le costó, pero al final igual se atrevió y entregó toda su vida a su mejor amigo: Jesús.
Por su espiritualidad
Más que retar a otros por su mala conducta, Francisco vivió según lo que creía. El comprendió la integración del hombre en la naturaleza, y junto con cuidar plantas y animales se hizo amigo de ellos.
Esto mismo lo hizo ser acogedor con todos y alegre para contagiar su alegría a los demás.
La sencillez le ayudó a acercarse a la gente y quererla, porque entendió que lo más importante no es lo que se tiene, sino lo que se comparte.
Y para ayudar a su comunidad fue un hombre muy activo, siempre pidiéndole a Dios más energía para que su oración y reflexión se reflejara en una acción consecuente.
Porque, si algo distinguió a Francisco más que nada, fue su deseo de conversar mucho con Dios, con sencillez y alegría como era su vida, y acogerlo para ser siempre mejor.
Porque su vida es como las Golondrinas queremos ser.
Sí, al igual que las Golondrinas, San Francisco tuvo muchos amigos y realizó muchos viajes, porque se preparaba para el viaje más largo, el que haría con su amigo Jesús al Refugio del cielo.
A lo largo de su vida y en cada una de sus aventuras, Francisco trató de ser siempre mejor. Si ustedes recuerdan sus historias o las leen, verán que él conocía y cuidaba su cuerpo, porque sabía que era creación de Dios; trataba de solucionar sus problemas, pues sentía la alegría de vivir y quería hacer un mundo mejor; era alegre y decía la verdad, para cumplir sus tareas diarias y con sus amigos; sabía escuchar y decía lo que sentía, para ser más feliz y conversar fácilmente con el Padre Bueno; era amistoso y ayudaba a los demás, porque en cada persona encontraba a su prójimo y a Cristo; y aprendió a conocer a Dios quererlo como su mejor amigo.









