En el principio de la selva, cuando todos los hijos de ella andaban juntos, sin temor los unos de los otros, las hojas, los frutos y las flores crecían de un mismo árbol y todos comían si no más que flores, frutos, hierbas y corteza.
Tha, el Primer Elefante, era el señor de la selva. Con su trompa sacó a la selva de las profundas aguas. Donde él trazó surcos con sus colmillos, allí corren los ríos; donde pegó con el pie, brotaron manantiales de agua cristalina; cuando hizo sonar su trompa, cayeron los árboles. Así hizo la selva.
Pero Tha se mantuvo ocupado creando otras selvas. La muerte, la vergüenza y el miedo se apoderaron de la Selva. Luego de que la primera muerte, y al haber encontrado la selva el miedo, cada uno buscó a su semejante, porque tenían miedo. Así se juntaron cuernos con cuernos, cascos con cascos, garras con garras… los lobos con los lobos… desde ese momento, en la selva se vive una constante lucha por sobrevivir.
En las noches cuando todo parecía no importar, La Gran Luna llena apareció entre las negras nubes en el techo del mundo. Akela, el Lobo Solitario, cuando gris era él, reunió a todos los lobatos de la manada con un Gran Aullido, para observar semejante acontecimiento. De pronto, esta Luna con un as de luz, penetró en los ojos de los lobos presentes. En ese momento cada uno sintió que debía ser mejor para superarse y ayudar a la manada en estos días de hambre y desesperación. Todos, naturalmente, reaccionaron con un aullido ejemplar, un aullido que nunca antes se había escuchado en esta antigua selva.
- “Quintunale“ se llamará – dijeron todos los lobatos en el Consejo de la Roca y decidieron recordar este nombre para siempre en la Selva.
Hoy, la tierra esta sufriendo y con ello, los animales y las plantas de la Selva de la Quintunale; las sequías y monzones no dejan ni un momento para recuperar el aliento. La caza ya no es tan contundente, como en la dichosa selva de Tha, el Gran Elefante.
Pero cuando se escucha un aullido de un lobo, quiere decir que esta Manada vive y que aún no ha desaparecido. Para esos lobatos, cada momento en que se observe la Luna llena, quiere decir que existe la esperanza y el espíritu de salir adelante, de superarse y de ser… “Siempre Mejor”.
BUENA CAZA










